Revista Iberoamericana de Salud y Deporte Osuna Journals
Número 10
Activación de la vía AMPK como estrategia terapéutica frente a la obesidad, el síndrome metabólico y la diabetes: revisión sistemática
Pierdomenico Frontera
Graduado en Nutrición Humana y Dietética, Experto en Nutrición Deportiva, Nutrición Clínica y Patologías Digestivas
Macarena Cortés Vázquez
Pedagoga, Doctora en Ciencias de la Educación. Prof. Escuela Universitaria de Osuna Osuna (Centro adscrito a Universidad de Sevilla). Prof. Dpto. Educación e Innovación Educativa (Universidad Europea de Madrid). https://orcid.org/0000-0002-5074-2198
Resumen:
La obesidad, el síndrome metabólico y la diabetes tipo 2 representan los principales retos sanitarios del siglo XXI. En este contexto, la proteína quinasa activada por adenosín monofosfato (AMPK) se reconoce como un regulador esencial del metabolismo energético celular. Su activación favorece la oxidación de ácidos grasos, la captación de glucosa y la inhibición de procesos anabólicos, constituyendo una diana terapéutica prometedora frente a las enfermedades metabólicas. El estudio se desarrolló entre noviembre de 2024 y febrero de 2025 mediante una revisión sistemática basada en la metodología PRISMA. Se analizaron 32 artículos científicos publicados entre 2020 y 2025 en las bases de datos PubMed, Google Scholar y Scopus. La búsqueda se centró en intervenciones que activaran la AMPK en humanos, incluyendo estrategias nutricionales, compuestos bioactivos y fármacos, excluyendo estudios en modelos animales o revisiones narrativas. Los resultados se agruparon en tres bloques. Primero, las estrategias nutricionales como la dieta cetogénica y el ayuno intermitente demostraron activar la AMPK, mejorando la sensibilidad a la insulina, la lipólisis y la pérdida de grasa. Segundo, los activadores bioactivos —como la berberina, la curcumina, el ajo y el honokiol— evidenciaron efectos favorables en la regulación glucídica y lipídica. Finalmente, los fármacos como la metformina, la pioglitazona y las gliflozinas mostraron capacidad para estimular la AMPK, reduciendo la resistencia a la insulina y mejorando la función metabólica. Se concluye que la activación de la AMPK constituye un mecanismo clave para la homeostasis energética y la prevención de trastornos metabólicos. La combinación de dieta, ejercicio, suplementos y farmacoterapia podría potenciar sus efectos terapéuticos, ofreciendo un enfoque integral para el tratamiento de la obesidad, el síndrome metabólico y la diabetes tipo 2.